Preguntas Frecuentes

 

  • ¿Son los LED un sustituto económico para los fluorencentes tradicionales?

Por supuesto, los LED son unos sustitutos excelentes para los fluorescentes, HID y otros sistemas de iluminación industrial. Aunque los costes de adquisición inicial de los LED son superiores a los de los fluorescentes, la diferencia de precio es, como mucho, un problema efímero.

Debido a que los LED inteligentes son significativamente más eficientes, desde el punto de vista energético, que los fluorescentes, o incluso, que los LED básicos, no solo constituyen una elección más económica en términos actuales, sino que son un imperativo en un entorno con crecientes costes energéticos. Además, las ventajas que aportan los LED son abrumadoras.

Comparemos por ejemplo los costes energéticos anuales de una instalación de 100 lámparas de HIF T8 de 6 tubos con un sistema de iluminación inteligente de 13.000 lúmenes en un área de 0,10 $ kWh con una ocupación del 20%:

HIF T8 de 6 tubos

Sistema de iluminación inteligente de 13.000 lúmenes

Costes energéticos anuales:

$17,432

$2,715

Costes energéticos en 5 años:

$87,160

$13,575

Los costes energéticos en 5 años derivados del sistema de iluminación basado en LED son inferiores a los registrados en un único año para el sistema HIF. Además, los LED no cuentan con requisitos de mantenimiento continuo (reemplazo de lámparas o disyuntores).

  • ¿Son los LED son una tecnología demasiado nueva?.

En absoluto, los LED llevan utilizándose de forma generalizada durante más de un década, incluso en aplicaciones relacionadas con la seguridad crítica.

Tras más de diez años de uso generalizado, los LED constituyen una tecnología madura y fiable que se ha ganado su lugar en el mercado principal de la iluminación. La vertiginosa popularidad de los LED se debe a su capacidad única de proporcionar sistemas de iluminación considerablemente más eficientes desde el punto de vista energético, sostenibles y económicos. Al combinar niveles mucho mayores de flexibilidad y control sobre cómo se hace uso de la iluminación en una planta y proporcionar luz de mayor calidad, los LED se están convirtiendo rápidamente en la elección tecnológica de iluminación preferida para las aplicaciones industriales. Su durabilidad probada por el cliente convierte a esta tecnología en adecuada para aplicaciones industriales de alta intensidad, como la fabricación, el almacenamiento, ubicaciones de mantenimiento y hangares, entre otras muchas.

  • ¿Presentan los LED disyuntores magnéticos que requieren mantenimiento y/o reemplazo?.

No, las luces LED utilizan controladores electrónicos que no necesitan ser reemplazados.

Un disyuntor magnético es un circuito eléctrico que regula la cantidad de corriente que pasa a través de una lámpara fluorescente y controla tanto la tensión de arranque como la de funcionamiento. Con el tiempo, los disyuntores magnéticos utilizados en los sistemas de iluminación industrial tradicionales (HID, HIF, HPS y haluros metálicos) sufren desgaste y, por tanto, requieren mantenimiento y/o reemplazo. Para las instalaciones industriales de gran tamaño con cientos de lámparas fluorescentes o HID, el mantenimiento de los disyuntores es una opción costosa (en términos de mano de obra, interrupciones en el lugar de trabajo y reemplazo de componentes).

Los LED son semiconductores que generan luz de forma eficiente y requieren controladores electrónicos. En una lámpara bien diseñada, el controlador es un componente crítico que administra el suministro de energía y juega un papel fundamental en la eficiencia energética total. Se trata de un elemento clave en el consumo energético de la lámpara por lumen producido y la generación de calor, y ofrece mayores vidas útiles para las lámparas. Debido a que los LED utilizan controladores electrónicos, ofrecen a los fabricantes de LED la oportunidad de integrar funciones de control (por ejemplo, detección, atenuación y encendido/apagado instantáneos) en las lámparas para obtener los niveles más altos de funcionalidad y eficiencia.

  • ¿Es cierto que los precios de los LED bajarán, por lo que merece la pena esperar?.

Esperar a que bajen los precios de los LED le costará dinero.

El ahorro energético derivado de la actualización de la iluminación de una planta a un sistema basado en LED excede con creces cualquier bajada de precios incremental de las lámparas basadas en LED.

Los factores que más repercuten en la iluminación industrial son los costes directos y el consumo energético, lo que hace inapropiada la frecuentemente citada comparación entre los chips de procesamiento de los ordenadores y los LED. Sí. Los chips de LED están bajando de precio, pero gran parte del coste de la iluminación basada en LED se localiza en el sistema creado en torno al chip, por lo que el descenso potencial en el precio de los chips solo repercute en aproximadamente 1/3 de la lámpara.

Una rápida ojeada al presupuesto de funcionamiento de una planta típica muestra que la iluminación es una de las mayores cargas energéticas. Al reducir el consumo energético entre el 50 y el 90% (en función de la aplicación y el fabricante), el ahorro energético derivado de los LED es mucho mayor que el que se podría esperar de las bajadas de precios incrementales de los mismos. En todo caso, la tendencia al alza de los precios energéticos hace que la espera sea incluso más costosa. No merece la pena esperar. Hay que actuar.

Haciendo uso de la misma tarifa 0,10 $/kWh, por ejemplo, una sola lámpara T8 de seis tubos consume normalmente unos 174 $ anuales en costes energéticos relacionados con la iluminación. En cambio, una lámpara LED inteligente tan solo consume unos 27 $, lo que conlleva un ahorro neto anual de unos 147 $ (sin incluir el ahorro adicional derivado del aprovechamiento de la luz solar, el mantenimiento y/o la refrigeración asociados a los LED inteligentes). Esto significa que el coste de una lámpara LED tendría que descender espectacularmente en un solo año para que mereciera la pena esperar.

  • ¿Los controladores LED requieren de mantenimiento?.

Los LED bien diseñados no deberían presentar fallos en los controladores.

Durante la vida útil de un LED, que por lo general supera 50.000+ horas de funcionamiento (o “encendido”) (más del doble de la vida útil de una fuente de iluminación tradicional), es muy poco probable que un controlador o cualquier otra pieza integrante necesite ser reemplazada. Asimismo, en una lámpara LED bien diseñada, el encendido/apagado frecuente no acorta su vida útil, al contrario de lo que ocurre con las lámparas fluorescentes o HID tradicionales, cuya vida útil se ve considerablemente reducida por estas operaciones. De hecho, el encendido/apagado frecuente en realidad alarga la vida útil de los LED, ya que apagar estas lámparas ralentiza el ritmo al cual se acumulan las horas totales de funcionamiento.

  • ¿Los LED contienen mercurio?.

Los LED no contienen mercurio.

Al contrario de los fluorescentes, los LED NO contienen mercurio, un material peligroso que conlleva altos costes de deshecho, y que, en particular, resulta peligroso cuando se utiliza en entornos alimenticios.

  • ¿Los sistemas de LED no presentan un rendimiento óptimo en entornos con altas temperaturas?.

Al contrario, los LED bien diseñados presentan un rendimiento óptimo en una amplia variedad de entornos.

Durante las pruebas de temperatura llevadas a cabo por laboratorios independientes, el rendimiento de los LED fue al menos igual que el de los fluorescentes y HID (consulte la nota que se muestra a continuación sobre los parámetros de prueba). La calidad importa y un sistema de iluminación bien diseñado que administre cuidadosamente la disipación del calor es un prerrequisito para el funcionamiento de la iluminación a cualquier temperatura: calor, frío o temperaturas intermedias.

Al mismo tiempo, resulta importante tener en cuenta que los LED rinden extraordinariamente bien en entornos fríos, un aspecto que ha supuesto un reto particularmente complicado para otros tipos de iluminación, como los fluorescentes y HID.

Nota: un indicador importante de la calidad de la administración térmica/del calor de una solución LED es la temperatura de las conexiones, que mide la temperatura interna del chip del LED de la lámpara. En intervalos de funcionamiento específicos (normalmente a las 6.000 y 10.000 horas) estos valores están comúnmente disponibles como parte de las pruebas industriales estándar llevadas a cabo por laboratorios de prueba independientes. Asegúrese de solicitar todos los documentos con los datos de prueba a su proveedor de LED, incluidos el LM-80 y TM-21.

  • ¿Es cierto que la luz de LED es demasiado azul?.

La luz de los LED es “más fría” que gran parte de los colores tradicionalmente amarillentos de las luces de sodio de alta presión y HID.

La luz LED está disponible en varios colores, la mayoría de los cuales se encuentran en el rango de temperatura de los 5.000 K, lo que los hace “más fríos” que las lámparas de sodio a alta presión extremadamente amarillas a las que reemplazan frecuentemente. La experiencia de los clientes sugiere que esto es una ventaja para los LED, ya que se apresuran a indicar mejoras en la calidad y efectividad de la luz como atributos clave de sus instalaciones de iluminación LED.

  • ¿Son los LED  lo suficientemente brillantes para las aplicaciones industriales?.

Sí, el aumento de la eficacia de los LED los hace ideales para las aplicaciones industriales.

Al implementar los LED por primera vez, solo estaba disponible un rango limitado de potencia, la cual algunas veces no brillaba lo suficiente para aplicaciones de alta intensidad. Este ya no es el caso. Hoy en día, una completa variedad de lámparas (desde potencias de lúmenes relativamente bajas a potencias relativamente altas) está disponible para los clientes industriales, lo que permite a las plantas seleccionar la intensidad adecuada para sus necesidades específicas. Los niveles de iluminación se pueden mejorar aún más con la óptica adecuada que garantice que la ubicación de las luces sea la adecuada para la aplicación. Por ejemplo, los pasillos estrechos en rack presentan requisitos diferentes a los de los espacios abiertos. Además, con relaciones de eficacia que se aproximan a los 100 lúmenes por vatio, no existe en el mercado una fuente de iluminación más eficiente desde el punto de vista energético.

  • ¿Los LED son demasiado brillantes para aplicaciones de alta intensidad?

Las luces de gran potencia son brillantes por diseño, pero los LED bien diseñados administran el brillo y la ubicación de la luz mediante la óptica.

Todas las luces de gran potencia son brillantes si se las mira directamente, y los LED no son una excepción. Como es habitual en cualquier instalación de iluminación, las personas comprueban los LED mirando directamente a ellos. Una vez que pasa la novedad, esto normalmente deja de ocurrir y no es una queja habitual. Una óptica bien diseñada en las lámparas LED también minimiza el brillo y resplandor directo que se percibe al mirar a la lámpara. Asimismo, los LED presentan ahora una excelente temperatura del color para los entornos industriales.

  • ¿Contienen los LED elementos de tierras raras al contrario de lo que ocurre con las fuentes de iluminación tradicional?

Todas las fuentes de iluminación actuales (por ejemplo, los fluorescentes y los LED) utilizan elementos de tierras raras, pero esto no es extraño.

“Tierras raras” (los metales alcalinotérreos) es el nombre que se le da a 17 elementos químicos que, al contrario de lo que su nombre indica, no son tan extraños en realidad. En concreto, los fósforos de tierras raras (por ejemplo, el europio, el terbio y el itrio) se utilizan solos, o combinados, para producir cualidades de color o intensidades de luz diferentes. Al contrario del mercurio, que es altamente tóxico, no existen requisitos especiales para el deshecho de productos que utilizan elementos de tierras raras.

  • ¿Los LED no se atenúan con facilidad?.

Los LED bien diseñados se atenúan fácil y gradualmente para administrar los niveles de iluminación y la energía.

Una vez más, la calidad importa. Los LED bien diseñados ofrecen atenuación gradual en millones de incrementos, lo que permite a las plantas variar fácilmente la cantidad de luz que llega a una superficie concreta.

Además, en lo que respecta a la atenuación, una de las variables más importantes es el control. ¿Puede una lámpara individual, o un grupo de lámparas, ser atenuada hasta unos valores objetivo concretos? ¿Se pueden modificar con facilidad estos valores mediante controles centralizados que responden a una lógica basada en reglas (por ejemplo, si un espacio no está ocupado durante más de un número de segundos definido por el usuario, como 60, y se atenúan las luces en un porcentaje ajustado por el usuario, como el 90%)? Esta granularidad de control maximiza la funcionalidad de la iluminación y el ahorro energético.